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Automatización de procesos, Industria automotriz, Coches propulsados por hidrógeno

Coches propulsados por hidrógeno: costes, emisiones y estado actual del mercado

22 febrero 2021

Los desafíos actuales del mercado de la automoción exigen el uso de energía verde. Los automóviles eléctricos se están posicionando como la principal alternativa a los motores de combustión de gasolina o diésel, pero existen otras alternativas como los vehículos propulsados por hidrógeno. A continuación, damos las claves sobre esta innovadora solución de movilidad y la comparamos con los vehículos eléctricos.

Automóviles propulsados por hidrógeno: ¿cómo funciona el motor de combustión de hidrógeno?

En su origen, el hidrógeno como combustible se utilizó para propulsar cohetes espaciales. Este uso es un excelente ejemplo de su potencial como fuente de energía. Hoy en día, este tipo de tecnología ha sido desarrollada y sus usos se han ampliado, hasta el punto de que también podemos encontrar motores propulsados por hidrógeno en todo tipo de vehículos de uso diario: autobuses, coches e incluso bicicletas y barcos de diferentes tamaños.

El hidrógeno es una materia prima que puede usarse como alternativa ecológica a la gasolina y el gasoil, ya que no provoca emisiones de productos químicos nocivos durante su explosión. Sin embargo, la producción del hidrógeno es compleja, puesto que requiere un procesamiento adicional antes de que pueda usarse como combustible de propulsión.

Explicado de forma muy sintética, el funcionamiento del motor de hidrógeno es el siguiente: un motor de este tipo funciona gracias a una pila de combustible instalada en la parte delantera del coche. En dicha pila produce una reacción química entre el hidrógeno almacenado en los depósitos del vehículo y el oxígeno que llega del exterior. Esta reacción forma electricidad, que mueve el coche, y vapor de agua, que es expulsada por el tubo de escape. Un modelo de hidrógeno también cuenta con una batería donde se acumula la electricidad sobrante para que pueda ser utilizada en cualquier momento. Se trata de un sistema basado en el principio de electrólisis inversa, el cual provoca la producción de agua y energía, que se puede almacenar y utilizar para impulsar las ruedas del vehículo.

El mercado de la automoción: hidrógeno frente a coches eléctricos

El mercado de los vehículos eléctricos en Europa choca con una importante barrera que frena su desarrollo: construir una red eléctrica con los suficientes puntos de recarga para satisfacer las necesidades de una flota cada vez más numerosa de vehículos eléctricos es muy complicado. La demanda de electricidad en el sector del transporte puede llegar a ser tan grande que no sea posible crear rápidamente la infraestructura necesaria. Es un proceso gradual que, sin duda, durará aún muchos años.

Por lo tanto, es importante disponer de una alternativa disponible, que no solo ofrezca un potencial considerable en términos de eficiencia de conducción, sino que también utilice una fuente de energía ecológica. Afortunadamente, los motores propulsados por hidrógeno cumplen con estos requerimientos. Aunque actualmente solo está disponible una pequeña cantidad de vehículos propulsados por celdas de hidrógeno, la mayoría de ellos fabricados en el este de Asia, sus expectativas de crecimiento son halagüeñas, ya que se está detectando un creciente interés en esta nueva solución ecológica de movilidad.

¿Acabarán dominando el mercado los vehículos propulsados por hidrógeno?

Lo cierto es que, al menos por el momento, la pequeña proporción de automóviles que utilizan este tipo de propulsión dificulta hacer una predicción: actualmente solo hay cuatro modelos disponibles en producción generalizada.

No obstante, los coches propulsados por hidrógeno tienen posibilidades en los mercados europeo, americano y asiático, aunque todo dependerá del volumen de producción que se vaya consiguiendo, el enfoque de su uso y la solución de sus dos problemas más importantes: el alto coste energético de la producción de esta materia prima y su transporte. El escenario idóneo para la popularización de los vehículos de hidrógeno requiere de una infraestructura eléctrica eficiente y un acceso constante a la materia prima que permita optimizar los costos de producción y de transporte. En este contexto, el hidrógeno podría funcionar como un sustituto permanente del petróleo y la electricidad.

Ver también: El mercado europeo de los coches eléctricos resiste al coronavirus

Automóviles propulsados por hidrógeno: el precio de los vehículos y el reabastecimiento de combustible

En la actualidad, los precios del repostaje son bastante elevados debido al reducido número de estaciones de suministro de hidrógeno. En el caso de un turismo de tamaño medio, podemos estimar un coste de 10 euros por cada 100 kilómetros. Se trata de una cantidad mucho mayor en comparación con la electricidad, aunque las cifras son parecidas a los automóviles de gasolina. El futuro desarrollo de redes de hidrógeno y la aparición de más estaciones podría provocar una caída significativa de los precios. No obstante, actualmente la demanda de este tipo de soluciones es demasiado baja para pensar en una gran inversión a corto plazo de infraestructuras de este tipo.

Las ventajas de usar automóviles propulsados por hidrógeno: cargan más rápidamente, apenas consumen electricidad y son poco contaminantes

Suministrar hidrógeno a un vehículo es un procedimiento relativamente rápido, especialmente si se lo compara con la carga de un automóvil eléctrico en la actualidad. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el tiempo de carga de las celdas de la batería de los vehículos eléctricos se están reduciendo cada vez más, por lo que es previsible que pronto la diferencia de tiempo de carga entre el hidrógeno y la electricidad sea marginal e irrelevante para el usuario final. Al margen de la velocidad de carga, lo automóviles propulsados por hidrógeno tienen dos grandes ventajas: expulsan menos CO2 que los motores de combustión y consumen poca electricidad. Es decir, son ecológicos y sostenibles. En definitiva, el hidrógeno puede ser una alternativa eficaz y atractiva como combustible de propulsión, pero para ello es imprescindible mejorar la capacidad de procesar el hidrógeno y facilitar su transporte. Una vez se consigan optimizar los procesos de producción de esta materia prima, los vehículos de hidrógeno dejarán de ser un nicho de mercado muy reducido para convertirse en una opción de compra mucho más habitual.

En Knauf Automotive ofrecemos soluciones eficaces para facilitar la innovación en movilidad

Independientemente de la dirección que tome el mercado del automóvil: vehículos eléctricos, propulsados por hidrógeno y otras opciones, es fundamental contar con innovaciones de alta gama para apoyar las innovaciones del mercado de la automoción. Y en Knauf Automotive lo hacemos: estamos especializados en el uso del Polipropileno Expandido (EPP) para dotar de un aislamiento térmico y eléctrico a las baterías, proporcionándoles una óptima protección adicional contra golpes y daños.

Ver también: Sistemas de aislamiento para baterías de automóvil y protección contra impactos

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